Sales con algo que aplicar
Sales de cada sesión con algo concreto que aplicar antes de la siguiente. Si una sesión termina en una reflexión bonita y nada más, fallé.
Tu coach
Coach & Human Development Advisor
Trabajo con líderes que ya llegaron lejos y descubrieron que el siguiente tramo no se recorre con más esfuerzo.
Con quién trabajas
Hoy soy director comercial de Wünn. Tengo metas, un equipo y decisiones que tomar cada semana con información, muchas veces incompleta, que debo reconstruir y rediseñar.
Lo digo porque es la objeción que más escucho de ejecutivos que ya probaron coaching: "ese coach nunca tuvo gente a cargo ni una nómina que pagar". Es una objeción justa. Conmigo no aplica.
Cuando me cuentas que llevas tres meses con una decisión abierta, no lo entiendo en teoría. Lo entiendo porque el mes pasado tuve una igual.
Conozco el peso de decidir porque lo cargo cada semana. Por eso puedo acompañarte cuando el peso es tuyo.
El recorrido
Si me hubieses conocido hace unos años, probablemente te habría hablado de números, optimización y procesos. Soy ingeniero en administración de empresas, y mi cabeza funcionaba en modo armar y reparar sistemas: Design Thinking, Lean Startup, Kaizen. Todo medible, todo estructurado.
Pero mientras hacía un Máster en Dirección de RR.HH. y Liderazgo en IEDE Business School de la Universidad Europea de Madrid, se cruzó en mi camino una materia que yo no había buscado ni pedido: Coaching, PNL y Liderazgo. Y ahí me cayó una verdad bien incómoda: llevaba años tratando de optimizar empresas y procesos, pero me había olvidado por completo de la persona que toma las decisiones.
Esa revelación me movió el piso. Empecé a entrenarme en Programación Neurolingüística y en 2018 me certifiqué como coach en la Sociedad Chilena de PNL. Arranqué como todos: con sesiones individuales y talleres grupales. Pero con el tiempo pasó algo genial: mis clientes ya no me buscaban para apagar incendios en una sesión suelta, sino para acompañarlos en procesos completos de transformación.
Esa fue la señal. Supe que tenía que tomármelo muy en serio.
Me fui a profundizar en Coaching Profesional y Ejecutivo a la Pontificia Universidad Católica de Chile, y más tarde sumé la Certificación Internacional en Coaching de Vida y Marca Personal del Tecnológico de Monterrey, respaldada por la ICF.
Pero me faltaba una última pieza: la ciencia. Necesitaba entender qué pasa exactamente en el cerebro de alguien que lleva años decidiendo bajo estrés o en modo supervivencia. Por eso me certifiqué como especialista e instructor en Mindfulness y Compasión en NEPSI Chile.
Más allá de los títulos, hay una parte de mi vida que es la que sostiene todo esto: soy papá de tres niños. Nos encanta viajar, salir al aire libre y disfrutar en familia del tiempo libre. Acompañarlos a convertirse en personas conscientes es la aventura más apasionante —y desafiante— que me ha tocado vivir.
A veces me toca aplicar el método donde más cuesta: en mí mismo.
Mis dos hijos menores hablan inglés nativo, y yo tuve que aprender el idioma desde cero para estar a la par con ellos. Fue un proceso intenso de autocoachearme, gestionar la frustración y sostener la disciplina día a día. Pero valió cada segundo, porque de eso se trata esto: de usar las herramientas para persistir y alcanzar esos objetivos de vida que de verdad te importan, sean los que sean.
Cuando te hablo de recuperar la presencia o de dejar de estar en la mesa sin estar ahí realmente, no te hablo de una teoría que leí en un libro. Te hablo de lo que yo mismo busco y practico en mi día a día.
De la unión de todo eso —la estructura del ingeniero, la ciencia de la mente, la disciplina y la vida real— nació Focus Method: mi metodología de desarrollo humano, que integra neurocoaching, mindfulness y coaching estratégico en un solo sistema de decisión, pensado para devolverte la claridad y acompañarte a avanzar sin romperte en el camino.
Formación
Cómo trabajamos juntos
Sales de cada sesión con algo concreto que aplicar antes de la siguiente. Si una sesión termina en una reflexión bonita y nada más, fallé.
No traigo una agenda propia ni un modelo al que tengas que caber. Los 60 minutos son tuyos y el material de trabajo es tu situación real.
Trabajo codo a codo contigo para que construyas tu propia perspectiva. Nunca la mía impuesta: tu visión se respeta, pero se pone a prueba.
Uso ejemplos y marcos filosóficos que llevan siglos resolviendo el mismo problema: cómo decidir bien cuando no controlas el resultado.
Los límites
Saber qué no hago te ahorra tiempo y me ahorra prometer algo que no voy a cumplir. Cada límite tiene su contrapartida.
La motivación es un estado y se agota el martes.
Lo que sí hago Instalo sistemas de decisión que sostienen sin depender de cómo amaneciste.
No soy consultor. No vas a recibir un informe con la respuesta adentro.
Lo que sí hago Te dejo el criterio para producir esa respuesta y todas las que vengan después.
La terapia trabaja tu historia. Esto trabaja tus decisiones.
Lo que sí hago Si detecto que necesitas lo primero, te lo digo con franqueza y te derivo.
No voy a limitarme a preguntar hasta que llegues solo a la respuesta.
Lo que sí hago Si veo algo, te lo digo. Para eso me contratas.
Siguiente paso
Ya sabes cómo pienso y de dónde vengo. Treinta minutos para escuchar tu historia.
30 minutos. Incorporo dos líderes nuevos al mes; si no es tu momento, te lo digo con franqueza.